AVISO: Las Autoridades Sanitarias Blogueras advierten que Dinámica Social y Otros Tipos de Interés puede producir felicidad, diversión, ira, reflexión, ganas de mandar a la mierda a alguien y/o aburrimiento aleatoriamente. Por favor, lea con moderación
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domingo, 26 de enero de 2014

Castillos de Naipes

O, lo que es lo mismo, estructuras debidamente construidas con cartas y mucho esfuerzo que se derrumban con mirarlas. Un estornudo, una voz, un pedo en el momento indicado echa por tierra mucho tiempo dedicado a erigir estas inútiles construcciones. Y, sin embargo, no tenéis ni idea de la predilección que muchos tenemos por dedicarnos a este arte. Metafóricamente, claro; literalmente a las cartas se les da mejor uso, como jugar al póker o usarlas de posavasos (si eres un negado al póker). Me refiero a nuestros esquemas mentales, esos de los que hablamos cuando decimos "esto me rompe todos los esquemas".

Que es muy común, ¿eh? Y frecuente, además. A veces somos un poco idiotas. Tenemos una situación en nuestra vida que vamos interpretando a nuestro gusto (colocando nuestras cartas) y llega un momento en que, generalmente por casualidad, la vida le mete un meco al castillo y ¡ale!, todo el trabajo a la mierda. Que tampoco pasa nada, oye, hay gente que es muy perseverante y le importa un bledo lo que le pase al castillo, a ellos lo que les gusta es construirlo. El problema viene cuando te jode que tu construcción se derrumbe con tanta facilidad.

Y ¿por qué pasa esto? Por comodones, mire usted, y por ilusos. Que tener ilusiones está muy bien, pero siempre y cuando dependan exclusivamente de ti y, joder, que estén bien fundamentadas. Así, si te salen mal, pues hombre, tampoco te vas a echar la culpa a ti, ¿no? Obviamente la culpa es del resto del mundo, que te tendrá manía... No, amiguetes, esto suele pasar cuando las ilusiones las basas en fundamentos erróneos (o directamente, ni las fundamentas) o las depositas a la ligera en otra persona que luego piensa pederse en tu castillo.

Así pues, gran parte de estos casos ocurren alrededor de amigos o parejas a las que generalmente se juzga con mucha mano izquierda. Y tampoco es tan malo, ¿qué clase de monstruo serías si al mínimo error condenas a alguien? "Tendrá un mal día", "Está demasiado agobiado/a con sus cosas, en realidad no es así". Claro hombre, no seas animal. Aquí lo mejor que puedes hacer es aplicar la regla del Tres. Si ya te putean 3 veces, toma medidas. El "uno" indica exclusividad, el "dos" casualidad y el "tres" frecuencia. Ojo con eso.

La otra parte ocurre cuando se sobrevalora sin motivo alguno algo que te está ocurriendo. Esto es el no-va-más, por ejemplo, en el mundillo de la FriendZone. Veamos un ejemplo:

- ¡Hola Fulano! ¿Te vienes un rato esta tarde a mi casa?
- (Oh Dios, ¡quiere mi miembro!) Vale Mengana, ¿a qué hora?
- A las 6, y me ayudas con un trabajo del insti, ¿vale? Que eso para ti está chupado... :)
- (Dear God! ¡Piensa que soy inteligente! Quiere tener a mis hijos, seguro) Sin problema ;)
- ¡Gracias! ¡Eres el mejor! :3 Nos vemos, ¡un beso!
- (Sí sí, ¡quiere mi miembro!) Hasta luego :)

Fulano, tio, no digo que seas gilipollas (que lo eres), pero aún no siéndolo (que sí que lo eres), ¿no crees que ahí, más que conejo abierto, hay gato encerrado? Quiero decir, párate a pensar un momento: Conoces a esta chica desde hace años y es la primera vez que te dirige la palabra, para que le hagas un trabajo, pero literalmente, y ¿de repente ya te desea? Se vive bien en tu mundo de piruletas y caramelo, ¿no? Pues ale, hártate a chuches mientras puedas, que vas a ver luego qué indigestión.

So-bre-po-si-ti-vi-zar. He ahí la causa. Que oye, si te va bien siendo un pihappy, soy el primero que se alegra por ti. Olé, tú. Pero desgraciadamente no suele ser así.

Pensamiento crítico, damas y caballeros, esa es la solución. Nadie regala duros a 4 pesetas porque sí, porque eres tú y punto. Las ilusiones son elementos demasiado importantes y difíciles de conseguir como para desperdiciarlas así. Que sí, que cuando todo va bien, todo el mundo es genial. Pero cuando las cosas te van mal es cuando mejor se aprecia quién o qué es digno de tus ilusiones. Ya sé que es embriagador ser tan positivo, solo digo que lo seas con cabeza. Así es como en lugar de naipes terminas construyendo tu castillo con bloques de granito, o como en lugar de encontrar a alguien que te suelte un cuesco en el castillo, te ayudará a construirlo.




PD: ¿El blog, cerrado para siempre? "'Para siempre' es el gemelo malo del 'nunca es tarde'"


sábado, 14 de marzo de 2009

Una mano de Morfeo

- ...ya no te queda nada que entender.
- Espera! No te vayas aún!
- "Closing time, open all the doors...

...and let you out into the world". La canción de Semisonic seguía sonando mientras buscaba el móvil. Escondo demasiado bien ese aparatito infernal para que me sea díficil apagar la alarma y así me tenga que levantar sí o sí. "Closing time, turn all of the lights on over every boy and every girl...". Dónde estás hoy, maldito? No me era fácil encontrar un objeto oscuro del tamaño de un paquete de tabaco a través de mis recién nacidas legañas. No me quedó otra que, cual murciélago, guiarme por la audición para dar con él. "Desactivar alarma" El móvil calló, pero ya era demasiado tarde para volver al letargo. Bien jugado, Agu del ayer.

Con la búsqueda y el descoloque mañanero había olvidado gran parte de mi sueño. Y es curioso. Pasamos toda la noche soñando y con pocos minutos de estancia en el mundo real olvidamos casi todo. Es como si los sueños pretendieran escapar de nosotros mismos, dejando sólo un rastro leve para que seamos conscientes de que han estado ahí. Este último me dejó paz. Mi estancia en el Reino de Morfeo me había servido para mejorar mi comprensión sobre los asuntos con los que a la vida le gusta afligirme. Aunque ahora no sabía cómo lo hizo. Supongo que, en el mundo real, tenemos muchas más cosas en cuenta que distorsionan nuestro entendimiento sobre lo que realmente queremos saber. Pero daba igual. Yo ya tenía mis respuestas, por si algún día aterrizaban las preguntas. Lo único que quedaba ahora era seguir con el día. Y diseñar una estrategia nueva para despertar al día siguiente. El hambre sólo fue hambre, la sed fue sólo sed y el aburrimiento únicamente la falta de diversión, fáciles de saciar. Ya no me sentía vacío. El día fue húmedo y frío, pero bello al fin y al cabo. Sólo hay que saber a dónde mirar para encontrar la belleza.

La noche caía. Un tic sonó en mi cerebro y me hizo rememorar las clases de la autoescuela. "Hora de encender las luces", pensé mientras trazaba el camino de vuelta a casa a los mandos de mi coche. Bajé la ventana y dejé que el preludio de la primavera inundara los espacios de todo el vehículo. Alguien me lanzó una ráfaga con las largas, supongo que por ir a 60 en una carretera de 60. Es comprensible; la gente a esas horas tiene prisa, y ver la L de conductor novel en la luna de atrás, como diciendo arrogantemente "yo no traspaso los límites de la ley" les debe irritar aún más. Pero hoy, aquella ráfaga sólo fue más luz arrojada a un día tranquilo. Incluso el aparcamiento se mostró tediosamente sencillo. Maniobra a la derecha y freno de mano. Mejor. El cansancio ya afloraba y me proyectaba una placentera imagen de mi cama en colores cálidos. Cené y me despedí de mis familiares hasta el día siguiente. Y cómo última acción en el día, realicé mi ritual del sueño: Una horita de calefactor y un capítulo de Futurama. Mientras las palabras del satírico Bender se terminaban de fundir con el sonido sedante del calefactor, yo me dispuse a volver a las puertas del Reino de los Sueños. Buenas noches, y suerte mañana con el móvil.

- Has vuelto. Deseas saber algo más?
- Gracias, pero hoy sólo quiero dormir.

domingo, 8 de marzo de 2009

La Duda

Ya está bien! Ya era hora de volver a escribir, por fin! La musa ha vuelto, pero me temo que esta vez es una mala señal. Sí, porque Miss Inspiration sólo viene cuando me pasa algo bueno o algo malo. Y últimamente, la vida no está siendo un sendero de rosas, que digamos...

En fin, que tengo que escribir algo porque si no explotaré. La cuestión es que no tengo ganas de hacerlo, y eso puede estar ocasionado por dos razones: Una, que no crea que tenga nada de interesante lo que vaya a escribir o dos, que no quiera compartirlo con nadie porque no quiero hablar de ello. Mala señal al fin y al cabo tu presencia, mi querida musa...

Y es que hay veces que no te apetece compartir las cosas con las personas en las que confías porque no quieres que influyan en tu forma de pensar o que te hagan cambiar de idea. Es como si fueras a ver una película, una obra maestra, de la que te has tragado taitantas veces el trailer cuando te cruzas con un amigo y te dice "no creas, esa peli no es tan buena...". Ya puedes ponerte como quieras, que esa película nunca será la misma que en principio ibas a ver. Terminará siendo buena o mala, pero ya no será esa mágica película que tenías pensado tragarte. Porque, cuando alguien ya ha emitido una opinión de referencia, vas a examinar indirectamente los detalles de la película, la trama, el doblaje... En fin, ya no vas a verla, vas a evaluarla.

Las influencias... malas o buenas, siempre son un peñasco en el camino, porque provocan una de las sensaciones más antipáticas y molestas del ser humano: las dudas. Las únicas capaces de abrirte los ojos y cerrártelos al mismo tiempo. Porque cuando alguien intenta influirte, podría hacerlo porque le provocas envidia, desasosiego, inseguridad (malas influencias) o porque cree que vives engañado (buenas influencias). Pero lo haga como lo haga, si tiene éxito siempre acabarás jodido, significará que estabas equivocado.

La cosa es que cuando alguien ha conseguido influirte te lleva a un estado de confusión. Y cuando estás confuso, lo único que te apetece es salir de dudas. Y muchas veces, con las prisas, se tiende a hacerlo mal con tal de salir cuanto antes. Así que, en primer lugar, bajas tu nivel de confianza a cero para intentar ser frío e imparcial y te pones a indagar. Pero claro, a ti te apetece terminar pronto para volver a tu estado de "paz interior", entonces... qué se suele hacer? Magnificar los pequeños detalles, hacer de lo particular una generalización, algunas veces con acierto y otras metiendo la pata hasta el fondo.
En segundo lugar agrupas todos los detalles que has ido recopilando y emites un veredicto. Y, en tercer y último lugar, esperas las consecuencias que, dependiendo de tu decisión, te darán la razón o te llevarán a escuchar un prepotente "te lo dije..."

Será por eso por lo que a mí me gusta tanto la intuición, porque es la única conducta que no está influenciada por nadie. Lejos de reabrir debates de intuición vs. reflexión (N. del A: la intuición mola más), la conclusión que saco de esta divagación es que los consejos siempre deben ser eso, consejos. Una orientación, no unas pautas de comportamiento. Y que cada uno elija que hacer con su vida. Que nadie deje que le digan lo que tiene que hacer y aceptadme este consejo: Sed vosotros mismos.



Querida Musa:

Hasta la próxima.

domingo, 25 de enero de 2009

Y yo, ¿qué?

Buenas noches, bona noite o good night, lo que cada uno prefiera. Ya habéis podido observar que la dinámica que sigo en el blog es de entradas semi-curradas con tono filosófico, pero hoy estoy algo ebrio y prefiero ir directamente al grano. Esta entrada iba a tratar sobre el riesgo, lo que supone para nosotros y las formas que hay de afrontarlo... pero pa' qué? Si esto no es un trabajo de la carrera de filosofía! Si en el fondo hablo del riesgo porque últimamente mi vida es simplemente eso, emocionalmente hablando. Bueno, y físicamente también, porque es bastante arriesgado coger todos los días el coche con una empanada monumental a las 9 de la mañana (quiero recordar, querido público, que aquí el que habla tenía un hábito de levantarse a las 2 y pico del mediodía, así que las 9 de la mañana es pegarse un madrugón).
Y qué es el riesgo? y porqué merece mención en un blog de prestigio (risa contenida) como este? Pues ahora veremos que dice la RAE al respecto, pero desde la mente de un veinteañero y filosóficamente hablando, el riesgo es precisamente lo que te hace sentir vivo.
Y cuál es la mejor manera de tentar al riesgo? Tirarse de un paracaídas? Conducir a 220km/h? Tratar a un funcionario como a un igual? Naaaah! La mejor manera de tentar al riesgo es intentar volver con tu ex-novia (o ex-novio). Eso sí que es arriesgado! Porque las ex-novias son como las drogas: te gustan, te atraen, te camelan y cuando empiezan a dañarte te cuesta dejarlas. Luego sufres el síndrome de abstinencia y si decides volver a tomarlas, tarde o temprano recuerdas por qué las dejaste. A quién no le ha pasado esto? Siempre se ha dicho que volver con una ex-novia es una pérdida de tiempo, porque por algo se ha ganado el título de EX- y porque siempre se acaba cumpliendo lo anteriormente dicho.

Pero qué pasa si hay vida después de la ruptura?

Una de mis ex-novias solía decir: "Donde hubo fuego, suelen quedar cenizas..." Pues no, cariño. No hay cenizas, hay todavía dos o tres leños ardiendo. Unas veces alimentas tú la hoguera, otras veces la alimento yo, pero en fin, la cosa está que arde (dios, que bien traído!), y siempre me gustó jugar con fuego (dios, hoy estoy espléndido!).

Para volver con una ex-novia tienes que tener un par de cosas claras: lo que os llevó a romper nunca será subsanado y tienes que atenerte a las consecuencias. Pero qué ocurre si lo que os llevó a romper fue una gilipollez típica de adolescentes que ahora aceptarías sin más? Y qué si tenéis vuestras incompatibilidades? Que ocurre si arriesgarse significa salvar el gran amor de toda tu vida?

- Eso sólo pasa en las películas.
- Y qué pasa si quiero que mi vida sea una película?

Tengo 20 años y toda la vida por delante. Hace tiempo que empecé a desoír a mis padres y plantearme mi vida a mi manera. Y, desde que así lo hago, me ha ido bastante bien. Aunque este año he tenido que aparcar mi carrera por una curiosa fobia llamada "agorafobia"; de la cual, no se me asusten, cada día me encuentro más recuperado y mejor; puedo retomar mi carrera al año que viene. Y, de hecho, estoy haciendo un curso de laboratorio que resulta que me gusta. Un curso para el que me levanto a las 7 y media de la mañana con ganas porque es lo mío. Podría, incluso, mandar a tomar por culo el magisterio y empezar una carrera de Química en Badajoz. Ahora bien, con todo esto dicho, tendría o tengo que tenerlo todo planeado para que salga bien? Por supuesto que no. Os lo dice un tio que padece una cosa rarísima: en cualquier momento la vida puede darte un revés.

Nacho hablaba del "carpe-diem" hace poco y se me olvidó decirle: "macho, si no es eso, qué nos queda?" Qué le queda a un ser humano si no vivir el momento? Porque se abusa en exceso del termino "planear". Uno puede planear un fin de semana, la preparación de un examen o una fiesta, pero cuando aquí se habla de planear, de reflexionar en su sentido más profundo, se habla a largo plazo. Merece la pena perder media vida diseñando cada paso que damos? No. Y si lo hacemos, es por cobardía, porque nos da miedo a que algo malo pase. Señores, cuando la vida quiera os va a dar una hostia que os va a dejar tontos. Para qué estar esperándola debajo de una mantita? Por qué no vivir, y cuando llegue la hostia, intentar esquivarla o aceptarla con dignidad? Eso es el riesgo. Evitarlo a toda costa sería vivir en una burbuja aislante toda tu vida, mientras el mundo sigue girando ahí fuera.

Cariño, y a tí te lo digo, es cierto que en su día dije que éramos incompatibles, y qué? Yo no puedo equivocarme, siempre tengo la razón y cada cosa que digo tiene que ir a misa? No eres capaz de ver que quienes realmente hablan son los hechos, no las palabras? Y luego me dices que tienes mucho en qué pensar. Y yo qué? Crees que habría hecho lo que he hecho si me hubiera parado a pensar en todos los daños que puedes hacerme? Los rollos, novietes, rubios de metro ochenta o cosas extrañas que puedas tener de reserva y de los que no me has hablado y probablemente nunca me hablarás? Que a los dos días te aburras y me vengas diciendo "tenemos que hablar"? Pues aún así, prefiero arriesgarme.Llámame loco o romántico, que viene a ser lo mismo, pero es que yo soy así.

P.D: Al final no hay mensajes subliminales. Es todo directo. Así que ya no te hace falta descifrar nada.

riesgo.

(Del it. risico o rischio, y este del ár. clás. rizq, lo que depara la providencia).

1. m. Contingencia o proximidad de un daño.


Esquívalo!

domingo, 30 de noviembre de 2008

Estados de Ánimo: Intuición Vs. Reflexión


"Reflexionando, se aumenta la desgracia y se aminora la felicidad" (Confucio), "La Razón es el pequeño punto que pone fin a los instintos y da comienzo a la locura" (Anónimo), "Más vale prevenir que curar" (Refrán popular), "La razón sirve mucho más para justificar la conducta que para dirigirla" (Gustavo Lebon), "Sólo se vive una vez", "Piensa antes de actuar", "Carpe Diem"... La vida está llena de mensajes contradictorios que enfrentan continuamente dos aspectos innatos del ser humano: La intuición contra la reflexión. Es lo bonito y lo odioso de la vida, que es relativa (¡qué fácil y tremendamente aburrida que sería la vida si supiéramos qué hacer exactamente en cada momento para lograr nuestros propósitos!). Por eso nos dejamos llevar por una o por otra dependiendo de cómo nos sintamos.

Generalmente se relaciona a una persona que reacciona instintivamente con la presencia de seguridad, extroversión, despreocupación y una alta autoestima. Básicamente no le da muchas vueltas a las cosas porque se la sopla. Mientras que una persona reflexiva es alguien frío, calculador, introvertido, preocupado por las consecuencias de sus acciones y, en general, temeroso de que las cosas le salgan mal. He aquí la razón por la que divaga tanto a la hora de actuar, buscando la solución perfecta a un conflicto. Seguro que usted, lector, reconoce ambas conductas por pura experiencia. Porque uno puede inclinarse más por una cosa que por la otra, pero siempre dependerá de la magnitud del conflicto al que nos enfrentamos, y su importancia en nuestra vida. No es lo mismo decidir entre un yogurt natural y uno bífidus que decidir qué hacer en una relación amorosa. Depende, todo depende, como decía Jarabe de Palo. Generalmente, se tiende a la intuición cuando algo no nos importa demasiado y a la reflexión cuando es algo verdaderamente importante. En cuanto a la Dinámica Social, yo no estaría de acuerdo con esto. Para mí uno debería guiarse por sus intuiciones.

Intuición ---------------------------------------------------------------------- Reflexión
< sistema de valores >

He aquí la razón de la encuesta acerca de las preferencias de cada uno a la hora de actuar. Intuición o Reflexión? La encuesta se saldó con una participación histórica en este blog, con la cantidad de 9 votos acumulados (ains...). En ella, la intuición le daba un abrumador repaso a la reflexión a la hora de actuar (8 a 1) y, la verdad, me alegro del resultado. Para diferenciar mi posición en este tema, he de decir que, en cuestión de relaciones sociales, la reflexión es una mierda, porque a menudo lleva a equívocos. De cara a la gente hay que ser intuitivo, rápido, seguro. Ser uno mismo.
Dicen que uno nunca puede equivocarse si ha llegado a donde ha llegado razonando. En este tema de las relaciones sociales esta afirmación cojea. Imaginemos a un chavalín tímido cuya familia se ha mudado de ciudad y ahora tiene que integrarse en el colegio. Por desgracia, en su clase los grupos están muy definidos y chocan con la personalidad del chico. Razonando, podríamos deducir que si el chaval quiere encajar en alguno de los grupos debe amoldarse a uno de ellos, así de primeras. Con el tiempo, peloteando a los colegas, hablando de cosas que ni le van ni le vienen ni le interesan y, en definitiva, rebajándose a ser alguien que no es se terminará haciendo con un hueco en la manada. Una vez asegurado dicho hueco, empezará a mostrarse tal y como es, cuando tenga la seguridad de que su sitio en el grupo no peligra. Estoy harto de verlo. Lo he visto así de veces (manos hacia arriba haciendo el gesto de "mucho"). Pues bien, analizando el ejemplo podemos concluir:

- El chaval tiene un sistema de valores en el que da importancia a cosas ínfimas como "encajar", ser uno más, por delante de su propia personalidad y dignidad. Seguro que la adaptación al grupo ha sido desagradable al hacer cosas que en realidad no le gustaba hacer. Así demuestra inseguridad y una baja autoestima.

- Una vez se ha hecho con su sitio, ha comenzado a mostrar su verdadera personalidad (lo que llamaríamos "perder la timidez"). Si, desde un primer momento, el chaval hubiese sido el mismo, acorde a sus instintos, seguramente en el primer día ya tendría 3 o 4 amigos. Es así porque los seres humanos sentimos curiosidad y a veces incluso admiración por alguien que parece no necesitarnos para nada, por alguien autosuficiente. Nos transmite seguridad y por eso tendemos a acercarnos a él/ella. No lo digo yo, lo diría cualquier colegio de psicólogos.

Dice el libraco gordo de la RAE:

intuición.

(Del lat. mediev. intuitĭo, -ōnis).

1. f. Facultad de comprender las cosas instantáneamente, sin necesidad de razonamiento.
(...)
4. f. Fil. Percepción íntima e instantánea de una idea o una verdad que aparece como evidente a quien la tiene.



reflexión: Acción o efecto de...

...reflexionar. 1. intr. Considerar nueva o detenidamente algo.

Ahora, venga: cuál os gusta más? eh? eh? Después de haber estado buscando frases sobre este tema (al principio de la entrada) y haber leído las definiciones, me quedo con la de la intuición. Me gusta la osadía, el descaro y la prepotencia que emana de la misma definición. La seguridad que transmite. A fin de cuentas, si tú intuyes (o comprendes instantáneamente) algo, para qué reflexionar (o considerarlo nueva y/o detenidamente) antes de actuar en consecuencia? Porque si se reflexiona es porque no se tiene claro que todo va a salir bien.

Bueno, una vez dejada clara la relación que yo veo entre las formas de actuar y los estados de ánimo (la cual espero que genere polémica, porque si no es aburridísimo escribir estos ensayos... :) ) terminaré comentando un par de cosas:
Lo primero, es que si hay alguna regla universal que se carga la relatividad de esta vida es que las posturas, sean cuales sean, llevadas a extremos nunca son beneficiosas (cuando digo posturas me refiero principalmente a planteamientos). Claro que la intuición tiene sus pegas, sobretodo si dejas actuar instintivamente a un psicópata; y claro que reflexionar no está tan mal, sobretodo si eres presidente del gobierno y tus decisiones afectan a millones de personas. La libertad de un individuo termina donde empieza la de otro. Para que algo funcione debe estar en equilibrio.
Y por último, quiero finalizar la entrada con mis experiencias personales. A mí, la verdad, me va mejor desde que incliné la balanza a favor de la intuición, si no no os contaría este tostón. Hay que tener cuidado con tanta reflexión (o como se conoce en el argot popular "comerse la cabeza") porque en exceso te termina pudriendo. Todo el día formulando hipótesis y llegando a creértelas, da igual sobre qué, gente, trabajo, amor... olvidando que son sólo eso, hipótesis. Además, cuando uno actúa por instinto y se equivoca, no le fastidia tanto como si hubiera estado horas y horas pensando que hacer para que luego le salga mal.

Siempre he dicho que la ignorancia es la base de la felicidad, y qué razón tengo. Me encantaría ser un ignorante (quiero decir, más todavía) para no tener tanto en qué pensar. Tanto por lo que, a veces, sufrir. Tanto por lo que, alguna vez al mes, escribir en el blog ;).

martes, 28 de octubre de 2008

"Cariño, ¿tú me quieres?"

De nuevo la aún en desarrollo mente de mi hermana (en lo que a la dinámica social se refiere, porque la tipa tiene más de dos dedos de frente) me ha motivado a relatar mi opinión sobre un tema muy candente en las relaciones sociales: los celos. Ahg! No! Bú, bú! Caca! Eso es de antiguos! Sí, sí... y un churrete. La pobre tuvo un instinto básico hace unos días que todos hemos tenido, unos de manera inconsciente y otros por inseguros, por primera vez: poner a su pareja "a prueba". No voy a hacer incapié en los detalles, porque al parecer también me leen sus amigas y, aparte de no querer desvelar la intimidad de mi hermana pequeña, tampoco quiero mostrarles cómo funciona este mundillo, porque aprenderlo así no tiene gracia. El caso es que, inconscientemente, puso a su novio a prueba. ¿Cómo? Intentando ponerle celoso. Y es que muchas veces esas cosas no son premeditadas, casi siempre nacen de intentar gastar una broma; ahora bien, premeditado o no, es una característica del genoma humano. Algún gen tiene que regular eso, porque los celos son puramente instintivos.

Se puede decir que los celos son un tipo de miedo, de ahí su carácter innato. Miedo de qué? De que la pareja se desestabilice. Se desestabilice, cómo? Ah, mireusté, pues de muchas formas. Ver a tu novia hablar con otro tío con mucha emoción, puede ponerte celoso. Que ella se deje abrazar por unos o por otros como si fuese la prima de todo el mundo, puede ponerte celoso. Que le dedique más tiempo a otra gente que a tí, sí, puede ponerte celoso. Que te la encuentres en la cama con otro, dando vueltas de campana mientras el otro la cog..., bueno, es igual, también puede ponerte celoso. Y es normal, oye. Es porque tienes miedo a que el vínculo que habéis formado se esté fracturando. Los celos son sanos, están orientados a reparar. Ahora bien, la forma de manifestarlos de algunos deja mucho que desear a la reparación...

Dicen que los tíos somos más celosos que las tías porque tenemos un carácter dominador, de marcar territorio. Vamos, que sólo nos falta mearnos en un pantalón suyo para que otro macho capte nuestro olor y se retire sin intentar nada. Qué va, hombre! Ellas también son celosas, y mucho! Lo que pasa es que nosotros somos un poco más cortitos y no notamos cuando su instinto posesivo se activa. Imagínense una pareja viendo en el televisor una peli del Van Damme, un tío cachas con un sólo objetivo: Salvar al mundo. Obviamente, el chaval es superior a nosotros, y qué le decimos a nuestra pareja? "Joder, cómo reparte hostias el Van Damme!, verdad cariño?" De repente, anuncios. Volvemos en 5 min. Y sale la tía escultural de los anuncios de crema hidratante, dándosela por los muslos y sonriendo. "Pues se echará mucha crema, pero tiene estrías y piel de naranja... y cierra la boca que estás encharcando la alfombra". Este ejemplo es un poco improvisado, porque básicamente, no creo que haya una sola tía a la que le guste una peli de Van Damme.

Y muchos más ejemplos. Los tíos es que no sabemos disimular los celos demasiado bien, pero ellas sí, y a menudo no lo reconocen, porque son más listas. Vas por la calle con ella y te paras a saludar a una amiga. Charlas un rato con ella y te despides. Al rato: "Quién era esa?" "Una amiga de clase" "Y os conocéis mucho?" "De clase" "Cómo se llama?" "Paula" "Tienes su número?" "Sí, mira: Paula clase". Si ese día no termina preguntándote "Cariño, ¿tú me quieres?", desconfía...

Pero estamos llevando al límite los ejemplos para que resulte más apreciable la idea de los celos. No es mi intención descalificarlas ni a ellas ni a nosotros, sino defender los celos. Pues sí, yo cuando una tía me dice "no me gustan los tíos celosos", no me lo creo y si me dice "yo no soy celosa", nunca me plantearía tener algo con ella. Porque a mi eso del amor liberal... no me va. Que no te gusta cerrarte ninguna puerta, pues perfecto, pero no lo llames amor, llámalo por su nombre: Sexo sin compromiso. Y ya de paso, no tengas pareja, porque no tendría sentido a menos que seas mormón. Los celos son sanos, innatos, y algo que nos diferencia del resto de muchos animales y que fortalece las relaciones. Si todos nos quisiéramos unos a otros y fornicáramos sin temor a represalias, se habría inventado el Romanticismo? La música? La poesía? La bandurria que se toca debajo de los balcones? Es más, existiría la tuna? NO HABRÍA TUNA! QUÉ DESASTRE! De quién haríamos chistes? De qué hubieran vivido Jesús Puente e Isabel Gemio? Amigos, los celos son un medicamento para la relación, así que tómenlo, pero con moderación, y cuidado con los efectos secundarios. Sean felices y celosos.

Dedicado a Rafa y Gema, que aún no se medican y sin embargo tienen una relación que da gusto verla. Un abrazo.

Yo sé lo que es el amor, y el amor no se comparte con todo el mundo. Amar es desconfiar, amar es temer, amar es exigir, amar es codiciar. Amigos míos, no existen los grandes amores sin que haya grandes celos. ¡Os amo, cachos de carne!
Bender Doblador Rodríguez

domingo, 19 de octubre de 2008

El sentido de la vida


"Agu, para tí, ¿cuál es el sentido de la vida?", me preguntó mi hermana pequeña hace unas cuantas noches. "Silvia, ¿te has fumado un porro? ¿A qué viene esa pregunta?" le dije, haciendo gala de mi infravalorado humor ácido. "No, idiota, es para un ejercicio de Ética", replicó la más pequeña de los tres hermanos. Ética. Moral. ¿Dónde ha quedado todo eso, desde que la fuente principal de la que emana la educación es la televisión o Don Google? Me pareció una pregunta inusual para una niña de 15 años, así que mientras buscaba una explicación sencilla sobre qué es el sentido "standard" de la vida, esa vocecilla de mi interior, pervertida por la cerveza, la sociedad actual y mi muy amado sentido varonil me dijo "El sexo, claro. Ese es el sentido de la vida. Acuérdate del Sábado..." Pero por suerte mi conciencia reaccionó como el Madrid, en el último momento. Mi hermana pequeña me estaba preguntando para qué vale la vida, y por qué merece la pena vivirla. Dadas las circunstancias tuve que meditar sobre el hecho...

¿Y cuál es el sentido de la vida? ¿Hay o debe haber uno único, o cada uno le da sentido a su vida a su manera? Por un lado tenemos las corrientes religiosas, pobres borregos que necesitan que alguien les diga qué es lo que tienen que hacer y de los que personas "hieresensibilidades" como yo no tenemos más remedio que compadecernos. El sentido de la vida es la Fe Ciega, según la religión. Y ciega con mayúscula, como el amor. El creyente vive para complacer a su dios o dioses, según dictan sus "representantes", aunque con ello tengan que arriesgar su propia felicidad. Que le pregunten a Abraham, el de la Biblia. Sin embargo, para esta gente, el hecho de que hay una mano directora que maneja sus vidas y que es todopoderosa y bondadosa al máximo, les produce un efecto sedante. Si son buenos, al cielo; si no, a tomar por culo. Ser una buena persona les ayuda a acercarse a su Dios y, de alguna manera, autorrealizarse. "Tranquila señora, su marido ya está con el Señor" "Ah, bueno. Me quedo más tranquila" "Eche usted, eche usted dinero en el cepillo, no sea que descontente al Señor" "Uy! Dios me libre! Tome, tome" Borregos. Sedados. La religión es, ha sido y será el Opio del Pueblo. Hay otras formas de creer en un Dios sin tener que alimentar al cabrón obeso del obispo.

Por otro lado, la filosofía ya se encargó de elaborar teorías al respecto. "Pues deberías hablar de la pirámide de necesidades de Maslow, nena" le dije a mi hermana tras haber meditado un rato. Se produjo un silencio incómodo y caí en la cuenta de que tenía que explicarle que carajo era eso.
"Es una pirámide dividida en 4 escalones. En el más bajo, el más necesario, está la Supervivencia. Para vivir, el hombre necesita ante todo sobrevivir. Luego está el siguiente, donde creo recordar que estaban la necesidad de la seguridad, la vivienda y la propiedad. El tercero esta regido por el altruísmo (que nadie me corrija, porque me va a dar igual), las acciones desinteresadas que nos llevan al cuarto y último escalón: la Autorrealización, el sentirse bien con uno mismo. Sobre este último deberías hablar. Yo creo que Maslow intentaba decir que el sentido de la vida es ir escalando esta pirámide para llegar al último, que es como una especie de estado de éxtasis. Cuando uno está bien consigo mismo, no necesita nada más nena" "¿Me lo dictas?"

Yo creo que a Maslow se le escapó algo, y es que las acciones desinteresadas no existen. Cualquier acción, por solidaria que sea, trae consigo el hacernos sentir mejor con nosotros mismos. Además, creo que este final de etapa, la autorrealización, encaja a la perfección con el nuevo y moderno concepto que se está creando del "Karma", gracias a la serie "Me llamo Earl" o a un servidor que ha sabido sacar provecho de ello (ya os contaré cómo ;D ) Aunque el Karma es más bien religioso, proveniente de doctrinas orientales, tiene un concepto filosófico que merece la pena analizar, que es la ley causa-efecto. Si tú haces una acción buena, una fuerza "cósmica" o el Karma en sí te recompensará; sin embargo si eres egoísta, vanidoso, sobervio y gilipollas esta fuerza cósmica te terminará pasando factura. Obviamente, un hombre de ciencia como yo no cree tales patrañas. Pero al igual que con Maslow, creo que al Karma también se le escapó algo, y es que esa fuerza cósmica no es una fuerza sobrenatural, es nuestra propia conciencia. Cuando alguien hace algo bueno, por ayudar, con el corazón, da igual lo que pase después, se sentirá feliz. Y siendo feliz, cualquier cosa nos emociona. Desde un atardecer, un beso prestado o la llamada de un amigo. Cambia el color del cristal con el que se mira, como decía Campoamor. Y es que uno, cuando tiene limpia su conciencia, ve todo de color de rosa (menos yo que lo veo rojo, porque soy un machote). En fin, con todo esto expuesto, comencé a dictarle a mi hermana (ya me castigará el Karma, por hacerle los deberes yo a mi hermana...)

"¿Lo tienes todo?" "¿Sí, ya está?" "No Silvia, añade una conclusión, que siempre queda mejor" "Vale" "Venga, apunta:"


En conclusión, y desde mi punto de vista, el sentido de la vida no es otro que el de vivirla. No se puede vivir cuando tu vida no tiene sentido. Y, para vivirla, vamos preparando un camino que nosotros mismos escogemos y del cual luego nos arrepentimos o nos alegramos. Pero lo que es seguro es que ese sentido lo creamos nosotros, siempre con el fin de llegar a una meta: la satisfacción personal, unos de un modo y otros de otro, y sentirnos completamente realizados. Lo demás, poco importa.

Para estar siempre al día...